Lunes 19 de Agosto de 2019

Jardín América: Madre a cargo de 7 hijos y hermano discapacitado necesita urgente contención del Estado

01/07/2019 - 09:46

JARDÍN AMÉRICA. En el barrio Capilla, cerca de la Escuela 811 de Jardín América, sobreviven Noemí Soledad Silva, de 30 años, junto a su esposo, Virgilio Martínez (32), que trabajaba como tarefero y sus siete hijos; además de su hermano Ezequiel Cáceres (18) que padece parálisis cerebral (cuadriplejia espástica) que afectó sus cuatro miembros y tiene discapacidad cognitiva e incontinencia fecal y urinaria.

 

Actualmente el padre de familia que sufre problemas renales está internado en el Hospital Madariaga, le extirparon un riñón, y espera un transplante, y además tuvo un ACV. Por esto la mujer debe hacerse cargo sola de sus hijos y de su hermano.

La vivienda de ladrillos sin terminar que habitan está semi destruida, es precaria y carece de baño, cocina, y ventanas. Hace ocho años iniciaron el trámite de la pensión para Ezequiel, y todavía no la obtuvo. 

Noemí subsiste con el beneficio de la Asignación Universal por Hijo que percibe por cinco chicos; y no cobra la pensión no contributiva para madre de siete hijos. A esta familia empobrecida, apenas le alcanza para comer una vez al día. Están carentes de todo: desde una vivienda digna, una habitación y un baño instalado acorde para la discapacidad del adolescente, pañales para él y para el bebé de siete meses; además de medicamentos, alimentos, y ropas. 

 

Necesita contar con habitación y baño

A través de los militantes del Partido Agrario y Social, y del Movimiento Evita, el diputado reelecto Martín Sereno (PAyS), conoció el tema y estuvo en la casa de Noemí para interiorizarse sobre la situación. 

"Es increíble como sobrevive esta familia a la que le falta todo, y donde se observa la total ausencia del Estado. Nosotros, desde el PAyS vamos a ayudar en todo lo que esté a nuestro alcance, con mercaderías, alimentos y ropas. Ya iniciamos los trámites con las autoridades del Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (Iprodha), para que colabore con materiales, y le vamos a construir el baño, y comenzamos las gestiones necesarias para garantizar sus derechos; pero no puedo dejar de preguntarme cómo puede ser que ningún funcionario haya visto esta situación. Una vez más el Estado es responsable de esta exclusión", señala el legislador. 

 

"Mi marido internado con problemas renales"

Esta mujer de 30 años carga con una vida de sacrificios. De sus siete hijos, la mayor tiene 12 y el menor siete meses. Su marido es tarefero, pero hace ocho meses está inactivo y permanece internado en el hospital central de Posadas.

"Sufre problemas renales, le sacaron un riñón, y en el otro está con muchos cálculos. Necesita un trasplante de riñón, y está en  espera para ver si mi cuñado es compatible y le puede donar. Pero ahora se le complicó porque tuvo un ACV", dijo.

La joven madre se quedó sola con sus hijos, tiene un hermano que a veces la ayuda para la comida de los chicos, porque la plata que cobra por la AUH no le alcanza. 

Por su discapacidad, su hermano siempre necesita pañales, y cuando acude a Acción Social Municipal no recibe respuesta. "Generalmente recurro algunos vecinos para que me ayuden", sostuvo.

Para que su hermano esté más cómodo, su esposo construyó una habitación de machimbre que está a medio terminar; "pero igual no sirve así como está, porque entra viento y Ezequiel se engripa. Mi hermano por su enfermedad debe estar en una pieza bien cerrada; tampoco hay baño instalado. Si tuviera un buen baño cerca de su pieza, todo sería más fácil", cuenta.

 

Abandonada por el Estado

Para Noemí todo se hace muy difícil al estar a cargo solamente ella del cuidado de su familia. Los vecinos la conocen y la ayudan, lo mismo que la iglesia del barrio.

"Todo se hace muy complicado ahora que mi marido no está, y no puede trabajar, porque él si está bien es un hombre muy trabajador, lastimosamente se enfermó, así que vamos sobreviviendo como podemos".

Esta joven madre necesita resolver cuestiones escenciales, además de la supervivencia diaria, por ejemplo el subsidio como madre de siete hijos; la pensión por discapacidad para su hermano; una habitación y baño construidos adecuadamente; además de una cama y un buen colchón porque ambos están en mal estado, y una silla de ruedas para movilizarse.

"Nos sentimos lejos de la mano del Estado, mi hermano necesita atención médica y con los remedios que debe tomar siempre, me tengo que rebuscar porque una caja de pastillas cuesta más de 500 pesos, y no tengo, y aunque insista la Municipalidad no nos da respuestas", reitera Noemí.