Sábado 20 de Abril de 2019

Itaembé Miní: Mujeres autoconvocadas reclaman agua sana y mejor atención en el CAPS 32

25/03/2019 - 10:11

En todo el conglomerado de Itaembé Miní viven alrededor de 70.000 personas, y 90 mil familias, en una de las franjas más pobladas de Posadas, e incluyen los barrios 1 de Abril, Unión, 70 Viviendas, 36 Viviendas, y Nuevo Amanecer, entre otros.

 

Un grupo de vecinas y vecinos, aunque en su mayoría son mujeres, decidieron autoconvocarse porque se sienten abandonadas por el Estado en cuanto a precariedad de los servicios básicos; pero especialmente les preocupa la potabilidad de agua que consumen, y la deficiente atención en el CAPS 32 que pertenece a Itaembé.

"Algunas familias cuando se mudaron al barrio -la mayoría hace 22 años-, lo hicieron pensando en que tendrían una mejor calidad de vida, y a medida que transcurría el tiempo, se dieron cuenta que no es así. Uno de los problemas más graves es la enorme preocupación de las madres que viven en las populosas manzanas del barrio, por las condiciones del agua, que tendría problemas de potabilización, es decir no es agua sana", señaló el diputado Martín Sereno (Partido Agrario y Social), que fue convocado al barrio, a pedido de los y las vecinas autoconvocadas que no encuentran respuesta a sus reclamos.

"Ya hicimos gestiones con Salud Pública, con las autoridades de Vialidad Provincial para que se ocupen de arreglar las calles intransitables y con el Iprodha por el problema de los tanques, que es otro de los reclamos de vecinos y vecinas", expresó el legislador.

Hace un tiempo, dos chicos fallecieron aparentemente atacados por un virus, y las madres consideran que fue a consecuencia del agua contaminada que no se puede tomar. Hay muchos chicos con erupciones cutáneas, con fiebre, diarrea, vómitos y fiebre. 

 

Tanques de fibrocemento que están obsoletos

"Las condiciones del agua que llega al barrio son muy malas, está sucia y no está potabilizada. Después de las muertes de los chicos se tomaron muestras, y nos recomendaron no consumir agua, lo que genera -sumado a la falta de atención sanitaria- un combo peligroso para las familias que vivimos acá. Además los tanques de fibrocemento son de hace más de 20 años y ya cumplieron su vida útil", cuenta Irma Ríos.

Ella está a cargo de sus nietos que son menores de 10 años, y comenzaron a tener erupciones en los brazos y en los pies. Los llevé al CAPS. "No sé si porque era un día feriado, pero encontré solamente con la enfermera y el guardia de seguridad. No había pediatras. Volví al otro día que ya era laboral, estuve a las cinco de la mañana para hacer la fila y sacar un turno; pero me explicaron que las planillas ya estaban llenas desde la semana pasada, y me dieron turno para varios días después. 

Mientras tanto mis nietos siguen igual. Antes, cuando la situación no estaba tan jodida; teníamos plata para llevar a los chicos en remise al hospital; hoy casi no nos alcanza para la Sube. La poca plata que entra es para comprar comida para la gurisada", destaca.

 

Niños y niñas en riesgo

Las familias están muy preocupadas por la falta de atención médica en el CAPS. "No sabemos qué medidas tomar para que nos garanticen la salud. Además, estamos rodeados de un baldío donde se juntan alimañas, hay proliferación de ratas. Nos cansamos de pedir que limpien, que desmalecen y no hacen nada".     

Irma Ríos no puede olvidar que a dos cuadras de su casa falleció en los primeros días de marzo, una nena, Valentina, de 3 años, que comenzó con fiebre, la llevaron al CAPS 32, no había pediatras, la atención de la enfermera que estaba en el centro de salud fue deficiente. La trasladaron al Hospital de Pediatría y a los 14 días murió, como consecuencia de un virus (Síndrome Hemofagocítico, especifica el certificado de defunción).

"Por eso me preocupa tanto lo de mis nietos. Si llega a pasar otra desgracia como esa; no sé cómo vamos a reaccionar todos ahora que ya estamos auto convocadas. Reclamamos que el Gobierno provincial y municipal se ocupe de estos problemas", dijo la mujer que afirma que en Itaembé Miní hay una pobreza disfrazada; dos mundos a los lados de la avenida. 

"Tenemos una Delegación; pero no somos atendidos por el delegado que no hace bien su trabajo. Hay muchos chicos enfermos en el barrio; llenos de granos en todo el cuerpo, con fiebre. Por eso convocamos al ministro de Salud Pública (Walter Villalba), que venga y vea lo que está pasando con la falta de atención del CAPS, donde no hay médicos suficientes, ni insumos ni medicamentos", indica.

 

Desatención y maltrato en el Centro de Salud  

Otra de las madres, Norma Salinas, coincide con el resto de sus vecinos en cuanto al cansancio por el "desprecio, del ninguneo, de la inacción y el padecimiento que sentimos". Por eso decidieron organizarse y empezar a reclamar por sus derechos a la salud, al agua potable, a la urbanización y salubridad del barrio.  "Se trata de la salud y de la vida de nuestros hijos e hijas", resumieron las mujeres presentes en la reunión.

"Necesitamos saber de donde proviene el agua, si existe un virus de algún animal, porque nuestro barrio está olvidado por el Municipio de Posadas. Estamos rodeados de malezas, hay agua servida por todos lados, y por eso se enferman nuestros chicos, esa es nuestra mayor preocupación, y por eso estamos decididas a salir a la calle a protestar. No queremos que se sigan enfermando los chicos", enfatizó.

La atención primaria del CAPS 32 que corresponde al barrio es muy necesaria, con más médicos e insumos, porque Itaembé Miní está muy alejada del centro de Posadas, y viajar en un colectivo durante casi una hora, con una criatura enferma hasta el Hospital de Pediatría puede ser fatal. "Además está el maltrato; nosotros merecemos respeto. Las madres concurrimos al amanecer para conseguir un turno y somos maltratadas, tanto el personal administrativo como el médico y enfermera, no tienen un buen trato", reitera.

 

Movilizados para reclamar sus derechos

El tema recurrente de la reunión fue el agua, que en la zona tiene color naranja proveniente de la red de Samsa. "Nos dijeron que era un caño roto, y que el color era por la tierra; pero tomamos una muestra, y el agua no se asienta, sigue de color oscuro desde hace más de diez días. Si fuera tierra hubiera decantado en el frasco. Después está el tema de los tanques que son de fibrocemento y están prohibidos legalmente, y nosotros los tenemos hace 22 años. Ese es otro factor sobre el que queremos respuesta y solución. Somos personas con derechos que tenemos intenciones de movilizarnos". 

El barrio Unión forma parte de todo ese conglomerado donde el Estado está ausente, en un lugar rodeado de un gran basural con muchas alimañas, donde los chicos se están enfermando y falta atención médica; limpieza de los espacios verdes, con una dudosa calidad de agua contenida en tanques obsoletos.

Diana Villalba es otra vecina autoconvocada que ante la falta de respuestas se sumó a la organización para reclamar por sus derechos, que hoy les negados por el Estado municipal y provincial.

"Decidimos juntarnos sobre todo las mujeres porque sentimos que la salud de nuestros hijos está en peligro por las condiciones del agua. No sólo están los chicos sino también los abuelos que tienen bajas defensas y que no pueden comprar remedios, el Pami anda para atrás, y el único recurso que les queda a los ancianos es el CAPS 32.

 

"Hervimos agua para consumir, no podemos comprar agua mineral"

La vecina Norma Salinas denuncia que alrededor de su manzana hay un brote de dengue, donde se realizó una fumigación; pero la vecina entiende que debería haberse extendido al resto de las manzanas de los otros barrios. 

"Nosotros por lo menos tenemos una vivienda, que no es muy buena; pero al fin es un techo; pero en los asentamientos todas casas son precarias. Si acá tenemos que lidiar con esta epidemia, las familias de los barrios Belén, Sol de Misiones, Eva Perón y Tacuaritas sufren peor. 

Para el Belén le pedimos a las autoridades de Validad Provincial que mejoren los entubamientos, porque cada vez que llueve se desborda el arroyo Mártires, y la gente queda bajo agua. La Dirección de Defensa Civil lleva ayuda sólo a la parte de arriba, y los de la parcela de abajo del Belén que están en peores condiciones no reciben nada. 

Cuando llueve tienen terror del desborde. Lo que  pedimos por nota es que entuben por lo menos las dos calles principales, y construir un muro de contención sobre la costanerita, entonces si llueve, no va a desbordar y no corren peligro los chicos, los abuelos y todas las personas que están en el asentamiento.

Otras familias que la están pasando mal son las de las viviendas del barrio Esperanza, que es parte de una parcela del barrio. También están muy abandonados por el Estado, con calles terradas desde hace 21 años que sobreviven en la barriada.

Hace unos días, personal de la Dirección de Bromatología fue a Itaembé Miní a tomar muestras del agua, y los resultados estarán en una semana. Mientras, y ante la incertidumbre de las familias sobre la potabilidad, hierven el agua para consumir porque no pueden comprar agua mineral.